Síndrome de Burnout

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Una economía frágil, bajas laborales continuas debido al COVID-19, restricciones, el cierre de negocios o la sobrecarga de trabajo de profesionales esenciales como trabajadores de la limpieza o sanitarios, entre otros, están haciendo mella en la salud mental de todos, con dolencias como el síndrome de burnout y las consecuencias que este tipo de enfermedad trae consigo.

¿Qué es el síndrome de burnout o síndrome del trabajador quemado?

El síndrome de burnout, también denominado síndrome del trabajador quemado o síndrome de desgaste profesional, es un trastorno que consiste en un estado de agotamiento físico, mental y emocional provocado por el cansancio psíquico o el estrés al que está sometido un trabajador en un determinado clima laboral.

Debido a la crisis sanitaria del coronavirus, el síndrome de burnout se ha visto acentuado. De hecho, de acuerdo con la Guía del Mercado Laboral de HAYS del año 2022, el 43% de los trabajadores españoles sufren sensación de agotamiento o fatiga laboral. De este 43%, un 70% afirma que esta sensación se ha visto incrementada desde el inicio de la pandemia.

El burnout laboral, una enfermedad profesional según la OMS

El síndrome de burnout no es una dolencia nueva. De hecho, ya se encontraba incluida en la clasificación Z73 de la Organización Mundial de la Salud, en la que se incluyen problemas relacionados con la dificultad de controlar la vida. Sin embargo, no es hasta la 72ª Asamblea Mundial de la Salud de la OMS en el año 2019 que se ve la necesidad de plasmar los problemas relacionados con el trabajo y con la situación de desempleo. Es entonces cuando el burnout se clasifica como síndrome de desgaste profesional, describiéndolo como fruto del estrés crónico no gestionado con éxito como consecuencia del trabajo.

A pesar de sus importantes consecuencias, el síndrome del trabajador quemado no es reconocido como enfermedad profesional por la OMS hasta el año 2022, durante la última revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11). Sin embargo, en España aún no está reconocida como tal, no apareciendo como enfermedad profesional para nuestro sistema de Seguridad Social en el Real Decreto 1299/2006. De este modo, en España el síndrome de burnout no es una enfermedad laboral, si bien sí ha sido clasificado como tal por algunos tribunales, que han encontrado amparo para dicha clasificación en el artículo 156 de la Ley General de la Seguridad Social.

Fases del síndrome de burnout

De acuerdo con los últimos estudios realizados, hay 5 fases o etapas que caracterizan el síndrome del trabajador quemado o síndrome de burnout:

  • Fase inicial o de entusiasmo: en esta etapa el trabajador se siente emocionado e ilusionado por un nuevo proyecto, lo que lo motiva para afrontarlo con buena actitud. Esta fase suele durar varios meses y, en lo que dura, el trabajador ha de aprovechar para aprender a autogestionar sus emociones, a gestionar mayores responsabilidades y a gestionar su tiempo de forma eficaz.
  • Fase de estancamiento: después de un tiempo, el trabajador empieza a sentir el cansancio y las tareas comienzan a ser repetitivas. Durante esta etapa del burnout laboral, el trabajador sentirá falta de concentración, cierto desinterés e ineficiencia.
  • Fase frustración: esta fase está marcada por la angustia y la depresión, provocando estrés en el trabajador. Durante esta etapa, el trabajador puede comenzar a sufrir dolencias físicas, síndrome del impostor o sensación de tristeza. En este punto, lo mejor es pedir ayuda externa para evitar pasar a la siguiente fase.
  • Fase de apatía: esta fase es el punto crítico del síndrome del trabajador quemado. Durante esta etapa, el trabajador empieza a sentir que aporta menos valor a la empresa o al proyecto y su entusiasmo decae. Asimismo, el trabajador empieza a dejar de creer en sus capacidades y a sentirse incompetente. Para poder superar esta fase, lo ideal es buscar nuevos retos, además de ayuda profesional.
  • Fase del quemado: esta es la fase durante la cual el síndrome de burnout forma parte del día a día del trabajador. En esta etapa, el trabajador no diferencia entre sentirse cansado o deprimido. De hecho, muchos empiezan a aceptar el agotamiento constante como algo normal y no son conscientes de que están quemados.

Síndrome de burnout: síntomas más comunes

Las personas que padecen burnout laboral suelen manifestar alguno de los siguientes síntomas:

  • Falta de energía.
  • Sensación de abatimiento desde el comienzo de la jornada laboral.
  • Sensación de frustración y fracaso cuando no se consigue alcanzar los resultados deseados.
  • Estado de ánimo irritable, impaciente, negativo y distante.
  • Dificultad para concentrarse en el trabajo.
  • Dificultad para desconectar del trabajo.
  • Dolores físicos y desarrollo de enfermedades psicosomáticas.

¿Cómo afecta a las empresas el síndrome de burnout?

burnout laboral enfermedad

Aunque las consecuencias más importantes del burnout laboral las sufre el trabajador, lo cierto es que para las empresas también existen repercusiones. De hecho, el padecimiento de este síndrome se convierte en un círculo vicioso que no tiene fin.

Las empresas empiezan obteniendo resultados de peor calidad y una bajada de rendimiento, lo cual redunda negativamente en los beneficios de la empresa. Además, este tipo de síndrome crea un clima laboral de mala calidad que termina afectando al resto de empleados. Sin duda, la productividad de la empresa puede verse afectada de forma grave.

Así pues, las empresas tendrán que lidiar con las siguientes consecuencias del síndrome de burnout:

  • Menor eficiencia y productividad: los trabajadores que sufren el síndrome del quemado son menos eficiente, lo que lleva a una acumulación de las tareas, afectando a la productividad de la empresa.
  • Mayor rotación de trabajadores: los trabajadores se sienten sobrepasados por sus funciones, lo que provoca un sentimiento de querer dejar su puesto. Esto, a su vez, conlleva pérdida de talento, dinero y tiempo.
  • Employer branding: trabajadores desmotivados y estresados solo envían una imagen negativa de la organización empresarial.
  • Peor ambiente laboral.

Estrategias para prevenir el síndrome de burnout en las organizaciones

Es importante, por parte de la empresa, saber reconocer los síntomas del burnout para poder atajarlo cuanto antes. En este sentido, hay algunas estrategias que se pueden poner en práctica para prevenir el burnout laboral. Son las siguientes:

  • Conseguir el equilibrio entre las funciones y la actividad, de forma que se evite la sobrecarga de trabajo.
  • Garantizar a los trabajadores los recursos necesarios para llevar a cabo sus funciones con comodidad.
  • Realizar evaluaciones de estrés. De esta forma, será más sencillo detectar qué trabajadores son más propensos a padecer este síndrome.
  • Cuidar de la salud integral de la plantilla. Por ejemplo, proporcionando un servicio de comedor nutritivo o un servicio de gimnasio.

Sin duda, prevenir el síndrome de burnout o síndrome del trabajador quemado es la mejor opción para evitar esta dolencia y sacar el máximo provecho del trabajo de la plantilla.