El teletrabajo como alternativa real contra el coronavirus. Cómo encarar la crisis sanitaria

Hablemos abiertamente del teletrabajo ya que estos días ha cobrado especial importancia debido al excepcional y preocupante contexto internacional originado por la pandemia del coronavirus (COVID-19).

El gobierno central ya ha anunciado medidas para “facilitar el teletrabajo y aliviar la carga económica de las empresas”, un anuncio sensato teniendo en cuenta las repercusiones económicas aparejadas a la epidemia a corto y largo plazo.

Implicaciones legales y laborales del teletrabajo

Aunque en la actualidad las herramientas para implantar el teletrabajo son múltiples y variadas, hubo una época anterior a Internet en la que ya había regulación para el mismo. Sí, sí, viene de lejos la idea de trabajar de forma descentralizada, no es algo tan moderno como pudiera parecer.

La última versión del Estatuto de los trabajadores al respecto data del año 2012, y recoge en su artículo 13 las principales obligaciones y derechos tanto de la empresa como por parte del trabajador. Conviene tenerlo siempre presente para cumplir con la ley.

Esta obliga a recoger por escrito a modo de contrato las condiciones del teletrabajo. A la empresa se le requiere establecer los medios de formación necesarios para hacer posible y asumible esta modalidad laboral, y tiene la obligación de dotar al empleado de una adecuada protección en materia de seguridad y salud.

Los trabajadores, por su parte, pueden conservar los mismos derechos tal y como si estuvieran trabajando en su habitual centro de trabajo. Esto viene recogido en la ley.

Y ojo, la empresa debe en todo momento respetar la privacidad del empleado, es decir, su sistema de control debe cumplir las consignas de la Directiva 90/270. Debe cumplir con una serie de requisitos legales y técnicos para la implementación del teletrabajo; por tanto, se precisa una meticulosa planificación, si es posible profesional y experimentada.

El coronavirus: situación excepcional, decisiones valientes

El teletrabajo está más de actualidad que nunca en el momento de crisis sanitaria en el que nos encontramos. La sociedad está en estado de alerta máxima.

La epidemia del coronavirus (COVID-19) que recorre el mundo y las consecuencias económicas que han venido aparejadas han subrayado la importancia de contar con sistemas digitales de comunicación B2E que hagan posible a los empleados de empresas con una plantilla extensa, trabajar desde casa.

Aunque no se debe alarmar sin fundamentos ni entrar en el histerismo, también debemos de ser realistas y saber de qué estamos hablando. Expongamos el contexto.

Los números nos señalan que la crisis sanitaria es un asunto serio: Más de 101.000 casos se han reportado alrededor del planeta. Los casos ya están a la baja en China y se han iniciado el cierre de dos hospitales en Wuhan. Italia es hoy día el segundo país con más afectado por el virus. Argentina ha registrado su primer fallecimiento relacionado con el coronavirus; y en España a comienzo de semana se habían registrado 430 casos y 10 fallecidos. Ya han cerrado colegios y van a disputarse las competiciones deportivas a puerta vacía.

Hasta ahora en nuestro país no se han tomado decisiones drásticas por decreto ley y se está siguiendo la llamada “vía alemana”, que sigue una línea de contención del virus, pero esto podría cambiar en cualquier momento dependiendo de la evolución de la epidemia.

En el apartado económico, el Ibex se ha visto afectado por la crisis del coronavirus con fuertes caídas derivadas de la incertidumbre de los mercados. Ahora más que nunca son necesarias estrategias que aporten estabilidad, rendimiento y certezas a las empresas; el teletrabajo contribuye en estas tres direcciones.

La OMS, que también ha sugerido explorar el teletrabajo, ha publicado una serie de recomendaciones básicas y de buenas praxis para protegernos del virus. A continuación, hacemos una mención a las de mayor impacto.

Recomendaciones de la OMS para los centros de trabajo empresariales

La OMS ha lanzado una serie de medidas de protección básica contra el coronavirus que deben implantarse en el día a día de las empresas. Hagamos un repaso; sugiere que las personas trabajadoras se laven las manos con gran frecuencia con un desinfectante especializado que tenga alcohol o, en su defecto, agua y jabón.

Recomienda también adoptar medidas de higiene respiratoria; cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo de usar y tirar. Se debe evitar el contacto continuo con los ojos, la nariz y la boca, por ser habituales focos de transmisión del virus.

Otra de las sugerencias a las empresas advierte evitar eventos concurridos, que puedan exponer al virus a su plantilla de trabajadores y que este se propague. Las reuniones deben producirse con el personal justo y necesario, medidas al milímetro. Precaución ante todo.

Del mismo modo, la empresa debe limitar los viajes de negocios empresariales, en especial los que tengan como destino países de riesgo como China, Corea o Italia.

Asimismo, la OMS recomienda solicitar atención médica inmediata en cuanto un trabajador descubra algún síntoma preocupante como la fiebre, la tos o la dificultad respiratoria. La empresa debe enviar a casa a las personas trabajadoras que puedan formar parte de un grupo de riesgo o sencillamente estén contagiadas.

En cuanto a medidas específicas y de logística, resulta básico para el día a día limpiar y desinfectar las superficies y los espacios de trabajo. Es su responsabilidad.

En lo referente al espacio de trabajo se recomienda la separación de las mesas y la inutilización de sistemas compartidos como los controles dactilares. Son focos de contacto entre trabajadores que podemos evitar fácilmente.

La OMS deriva a las autoridades nacionales y locales como principales fuentes informativas del coronavirus. Si tenemos dudas, a ellas debemos acudir: “disponen de la información más actualizada acerca de si la COVID-19 se está propagando en su zona. Son los interlocutores más indicados para dar consejos sobre lo que debe hacer la gente de su zona para protegerse”.

En cuanto a dispositivos de uso común la OMS recomienda:

“Realizar una limpieza y desinfección diaria de superficies y objetos de uso común como mesas, teléfonos, teclados o de los lectores de huellas dactilares para el control de acceso y de jornada laboral.”

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