Reducción de la jornada laboral en España en 2026:
¿qué ha pasado finalmente?
La reducción de la jornada laboral en España ha generado muchas expectativas y también bastante confusión. Durante meses se habló de pasar de 40 a 37,5 horas semanales, pero finalmente esa reforma no llegó a aprobarse.
A septiembre de 2026, la jornada máxima legal general para los trabajadores sujetos al Estatuto de los Trabajadores continúa siendo de 40 horas semanales de promedio en cómputo anual. Esto no significa que todo el mundo tenga que trabajar 40 horas: los convenios colectivos y los contratos pueden establecer jornadas inferiores.
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Reducción de la jornada laboral en España en 2026: ¿qué ha pasado finalmente?
- 1.1 ¿Qué pasa finalmente con la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas?
- 1.2 Entonces, ¿en España se siguen trabajando 40 horas semanales?
- 1.3 ¿Por qué se habla entonces de una jornada laboral de 35 horas en 2026?
- 1.4 ¿A qué funcionarios afecta la jornada de 35 horas?
- 1.5 ¿Cómo se organizan las 35 horas semanales?
- 1.6 ¿A qué convenios afecta la reducción de jornada laboral?
- 1.7 ¿Se mantiene el salario con la reducción de jornada?
- 1.8 ¿Qué ocurre con el registro horario?
- 1.9 Preguntas frecuentes sobre la reducción de la jornada laboral
Entonces, ¿por qué se sigue hablando de reducción de jornada en 2026? Porque este año sí se ha producido un cambio importante en la Administración General del Estado (AGE): la jornada general ha pasado de 37,5 a 35 horas semanales para el personal incluido en la nueva regulación.
La situación, por tanto, es diferente según el ámbito:
| Colectivo | Situación en 2026 |
|---|---|
| Sector privado, salvo jornada inferior pactada | Máximo legal de 40 h |
| Personal de la AGE en jornada general | 35 h |
| Personal de la AGE en régimen de especial dedicación | 37,5 h |
¿Qué pasa finalmente con la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas?
El Gobierno aprobó en mayo de 2025 un proyecto de ley que proponía reducir la duración máxima de la jornada ordinaria de 40 a 37,5 horas semanales de promedio anual, sin reducción salarial.
El proyecto incluía además cambios en el registro horario y en el derecho a la desconexión digital. Según las estimaciones presentadas entonces por el Gobierno, unos 12,5 millones de trabajadores se habrían beneficiado de la reducción.
Pero la reforma no completó su tramitación parlamentaria. El 10 de septiembre de 2025, el Congreso aprobó las enmiendas que pedían devolver el proyecto al Gobierno, con 178 votos a favor de la devolución y 170 en contra. Desde el día siguiente, la iniciativa figura oficialmente como concluida y rechazada.
En términos prácticos, esto significa que la jornada máxima general de 37,5 horas no entró en vigor.
A fecha de actualización de este artículo, septiembre de 2026, el Estatuto de los Trabajadores continúa manteniendo el máximo general en 40 horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual.
Entonces, ¿en España se siguen trabajando 40 horas semanales?
Las 40 horas son el máximo legal general, no la jornada que necesariamente debe realizar todo trabajador. El Estatuto de los Trabajadores establece que la duración será la pactada en el convenio colectivo o en el contrato de trabajo, respetando ese límite.
Por tanto, una persona puede tener una jornada de 37,5, 38 horas o cualquier otra inferior si así lo establecen las condiciones que le son aplicables.
La diferencia es importante: una cosa es trabajar menos de 40 horas por convenio o contrato y otra que la ley reduzca para todos la jornada máxima legal. Esto último es lo que finalmente no ocurrió con el proyecto de las 37,5 horas.
¿Por qué se habla entonces de una jornada laboral de 35 horas en 2026?
Porque en el empleo público sí se ha producido un cambio relevante.
La Resolución de 14 de abril de 2026 de la Secretaría de Estado de Función Pública establece una jornada general de 35 horas semanales de trabajo efectivo de promedio anual, equivalente a 1.533 horas al año, para el personal incluido en su ámbito de aplicación.
La resolución resulta de aplicación desde el 16 de abril de 2026.
Hasta entonces, la jornada general de la AGE estaba establecida en 37,5 horas semanales. Por tanto, en este ámbito sí se ha producido una reducción efectiva de dos horas y media semanales.
De ahí viene buena parte de la confusión: las 37,5 horas no se aprobaron como nuevo máximo general para el sector privado, mientras que en la AGE sí se ha reducido la jornada general de 37,5 a 35 horas.
¿A qué funcionarios afecta la jornada de 35 horas?
No afecta a todos los funcionarios ni a todos los empleados públicos de España.
La nueva regulación se aplica al personal de la Administración General del Estado, a las entidades gestoras y servicios comunes de la Seguridad Social y a determinados organismos, agencias y entidades públicas vinculadas o dependientes de la AGE cuando les sean aplicables estas instrucciones.
Según el Gobierno, el cambio afecta aproximadamente a 250.000 empleados públicos.
Además, existen excepciones. Por ejemplo, la resolución no se aplica al personal militar de las Fuerzas Armadas ni al personal de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Tampoco supone que ayuntamientos, comunidades autónomas y el resto de administraciones públicas pasen automáticamente a trabajar 35 horas.
En determinados ámbitos, como instituciones penitenciarias o sanitarias, centros docentes o puestos con características singulares, la aplicación debe adaptarse además a su regulación específica.
¿Y qué ocurre con los puestos de especial dedicación?
También se reduce su jornada, pero no hasta las 35 horas.
Los puestos de la AGE incluidos en el régimen de especial dedicación pasan de 40 a 37,5 horas semanales. La regulación permite aumentar excepcionalmente ese horario cuando sea necesario por necesidades del servicio.
Por eso no puede afirmarse simplemente que “los funcionarios trabajan 35 horas”: depende de la Administración, del puesto y del régimen de jornada aplicable.
¿Cómo se organizan las 35 horas semanales?
La reducción tampoco significa necesariamente “salir media hora antes cada día”.
Cada organismo debe plasmar la distribución de la jornada en su calendario laboral, respetando tanto las 35 horas semanales como las necesidades del servicio y la atención a la ciudadanía.
Por ejemplo, para la jornada ordinaria de mañana, la resolución establece con carácter general un horario fijo de presencia de 9:00 a 14:00 horas de lunes a viernes. El tiempo restante hasta completar la jornada se realiza dentro de las franjas de horario flexible establecidas.
Los departamentos, organismos y entidades afectados dispusieron además de un mes para adaptar sus calendarios laborales y sistemas de control horario.
¿A qué convenios afecta la reducción de jornada laboral?
El rechazo del proyecto de las 37,5 horas no modificó las jornadas establecidas en los convenios colectivos.
Si un convenio establece una jornada inferior a 40 horas, esta continúa aplicándose. Y si fija una jornada superior a 37,5 horas pero dentro del máximo legal, tampoco se reduce automáticamente.
Por eso, para conocer la jornada que corresponde a cada trabajador hay que consultar el convenio colectivo, el contrato y el calendario laboral aplicables.
La jornada de 35 horas establecida para la AGE tampoco modifica los convenios del sector privado ni se traslada automáticamente a otras administraciones.

¿Se mantiene el salario con la reducción de jornada?
En el caso del personal de la Administración General del Estado sujeto a la jornada general, la Resolución de 14 de abril de 2026 fija la nueva duración en 35 horas semanales y 1.533 horas anuales, sin establecer una reducción de las retribuciones asociada a este cambio.
No debe confundirse con la “jornada reducida por interés particular”, que es una figura diferente. El personal que reúna las condiciones previstas puede solicitar en ese caso una jornada de 9:00 a 14:00 horas, percibiendo el 75 % de sus retribuciones.
Por tanto, el paso general de 37,5 a 35 horas en la AGE no se configura como una reducción individual de jornada con disminución proporcional de salario, sino como un cambio en la duración de la jornada general.
En el sector privado, como la reducción general a 37,5 horas no fue aprobada, este cambio no se ha producido con carácter general.
¿Qué ocurre con el registro horario?
Que no se haya aprobado la jornada de 37,5 horas no elimina la obligación de registrar la jornada laboral.
Para las empresas y los trabajadores sujetos al Estatuto de los Trabajadores sigue vigente la obligación de registrar diariamente la jornada, incluyendo la hora concreta de inicio y finalización.
Por tanto, una empresa debe seguir controlando la jornada realmente realizada independientemente de que sus trabajadores tengan una jornada de 40, 38 o 37,5 horas.
Preguntas frecuentes sobre la reducción de la jornada laboral
¿Se ha aprobado la jornada laboral de 37,5 horas?
No se ha aprobado una nueva jornada máxima general de 37,5 horas para los trabajadores sujetos al Estatuto de los Trabajadores. El máximo legal general continúa siendo de 40 horas semanales de promedio anual.
¿Cuándo entra en vigor la reducción de jornada laboral?
No existe una fecha de entrada en vigor de las 37,5 horas para el sector privado porque el proyecto fue rechazado. En la AGE, la Resolución que establece la jornada general de 35 horas resulta de aplicación desde el 16 de abril de 2026.
¿Todos los funcionarios trabajan 35 horas?
No. La medida afecta al personal incluido en el ámbito de la Resolución de 14 de abril de 2026 y existen además regímenes específicos. No se extiende automáticamente a comunidades autónomas, ayuntamientos, Fuerzas Armadas o Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
¿Puede un convenio establecer una jornada de 37,5 horas?
Sí. Un convenio colectivo o un contrato puede establecer una jornada inferior al máximo legal.
¿Cuándo quitan las dos horas de trabajo en 2026?
No existe en 2026 una reducción general de dos horas para los trabajadores del sector privado. La propuesta pretendía pasar de 40 a 37,5 horas semanales, es decir, reducir dos horas y media, pero no fue aprobada. En la AGE, en cambio, la jornada general sí ha pasado de 37,5 a 35 horas semanales.
